Oslo puede ser la ciudad más cara del mundo, pero hay maneras de disfrutar de la sofisticada capital noruega sin ir a la bancarrota. Lo primero es encontrar un vuelo barato a Oslo y coger el autobús hasta el centro de la ciudad. Otro consejo es comprar la tarjeta Oslo Pass, con la que disfrutarás de viajes ilimitados en transporte público, así como entrada gratuita a museos y lugares de interés e incluso descuento en el alquiler de patines de hielo.
Gracias a la corriente del Golfo, las temperaturas en verano pueden llegar a 30ºC y practicar natación al aire libre en el fiordo es una actividad emocionante. Además, los días durante verano son muy largos, con 21 horas de luz solar.
Cruza el puerto en barco hasta la península de Bygdoy, donde se encuentran varios fascinantes museos: el Museo de los barcos vikingos, el Museo Popular Noruego, el Museo Fram, que relata las historias de los exploradores del círculo polar, y el Museo Kon-Tiki, que narra la historia de Thor Heyerdahl, quien en 1947 navegó 4.000 millas a través del Pacífico en una balsa.
El parque de esculturas de Vigeland exhibe las obras de Gustav Vigeland. Además de ser el creador de las 200 esculturas que lo decoran, él fue también el diseñador del parque. Es la atracción turística más popular de Noruega. La estatua del niño enojado es una de las mejores.
Busca y compara: vuelos baratos a Oslo