El paraíso en la tierra existe y se llama Menorca. La más inexplorada de las Islas Baleares es el destino ideal para aquellos que buscan paz y tranquilidad muy cerca de casa. Coger vuelos a Menorca significa entrar en una isla Reserva de la Biosfera y transportarse un terreno prácticamente virgen. En Minorica, como antiguamente era conocida por su menor tamaño que Mallorca, destacan sus bellas playas y calas, muchas de ellas con zonas de fondeo. Mahón es la capital de la isla, una pequeña ciudad que ostenta el título de ser la más oriental de España. La región de Ciutadella, con la antigua capital de la isla a la cabeza, se encuentra en la zona más oriental de Menorca y es el municipio más poblado. La isla es un paraíso para los amantes de los deportes acuáticos, especialmente para el submarinismo, esquí acuático, navegación, windsurf o la pesca deportiva.
Los vuelos baratos a Menorca aterrizan en el Aeropuerto de Menorca, situado a cuatro kilómetros de Mahón y el único de la isla. Una parada en la capital puede ser un buen comienzo de tu visita a Menorca, donde la especialidad culinaria por excelencia es la mahonesa, originaria de la isla. En los alrededores de Mahón encontrarás algunos de los yacimientos menorquines más destacados, entre ellos el Poblado de Trepucó. En toda Menorca hay importantes restos arqueológicos, como la Naveta des Tudons en Ciutadella, la Basílica Paleocristiana de Son Bou o el conjunto talayótico de Torralba d'en Salord. En Ciutadella destacan la Catedral de Menorca y la original construcción defensiva de Torre d'en Quart. Un vuelo directo a Menorca es un billete al paraíso y a la historia del Mediterráneo. Si quieres más razones para reservar tus vacaciones en la isla balear, las encontrarás todas al bajar de tu avión.