La más oriental de las islas Canarias, Lanzarote, es un destino ideal para unas vacaciones que combinen a la perfección sol, playa, cultura y entretenimiento. Los que buscan vuelos baratos a Lanzarote lo hacen habitualmente con la intención de pasar una semana tumbados en la arena, pero debes saber que esta isla Reserva de la Biosfera de la Unesco desde 1993 esconde maravillas de la naturaleza que solo se descubren al bajar de los vuelos a Lanzarote. No en vano, la isla posee trece espacios naturales protegidos, destacando entre todos ellos el Parque Nacional de Timanfaya. El volcán Timanfaya le da su nombre y es el más importante, pero en la isla hay más de cien para recorrer. Su erupción dio lugar a uno de los lugares más peculiares de la isla, El Golfo, un anfiteatro al aire libre en la misma costa en el medio del cual hay una laguna.
Arrecife es su capital y en ella destacan sus castillos defensivos: San Gabriel y San José. Aquí nació el famoso artista conejero (como popularmente se conoce a los naturales de Lanzarote), César Manrique. La isla fue su taller de creación y podrás encontrar sus obras repartidas por toda su geografía. Aterriza de tu vuelo directo a Lanzarote en Taro de Tahíche para conocer su casa, ahora convertida en la Fundación que lleva su nombre y uno de los mejores ejemplos de su trabajo. Teguise, villa señorial y antigua capital de la isla, se ha convertido en un destino vacacional muy solicitado. La tranquilidad de sus calles se ve revolucionada cada mañana de domingo por el que se considera uno de los mejores mercadillos de Canarias. Los vuelos de ida y vuelta a Lanzarote nunca son suficientes, tendrás la sensación de que todavía te queda mucho por conocer y recorrer.