Parafraseando uno de los eslóganes de Carlsberg, Copenhague es probablemente la mejor ciudad del mundo. Es una de las típicas ciudades para una escapada, con más que suficientes atracciones como para llenar un fin de semana. Entre ellas, se incluye el Centro de Visitantes de Carlsberg, donde se pueden degustar algunas de las famosas cervezas de la marca. Carl Jacobsen, hijo del fundador de la cervecería, fue también responsable de otros de los más destacados lugares de interés: encargó la estatua de la Sirenita y fundó el Ny Carlsberg Glyptotek, uno de los mejores museos de Dinamarca.
El Parque de Atracciones Tivoli, la atracción turística más popular en Dinamarca, es un lugar de cuento de hadas con una montaña rusa de madera y el carrusel más alto del mundo. En Navidad, se llena de iluminaciones, mercados y puestos de regalos.
Pero sin duda, una de las mejores maneras de ver la ciudad es desde el agua. Hay que subirse a un barco en Nyhavn para hacer una visita guiada que pasará por la Sirenita, el Christianshavn, la zona del muelle del siglo XVII con sus casas de comerciantes pintadas de hermosos colores pastel y el palacio de Christiansborg, sede del Parlamento danés, oficina del Primer Ministro y de la Corte Suprema. Una visita alternativa es la ciudad libre de Christiania, un barrio con su propio autogobierno.
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