Otrora símbolo de división y destrucción, bajar de vuelos a Berlín significa encontrarse con una ciudad que se ha construido a sí misma y que se enorgullece de lo que representa en la actualidad. Pero el camino de la capital de Alemania no ha sido fácil y hace pocos años que se ha convertido en uno de los destinos europeos más solicitados. Motivos no faltan a los turistas para coger vuelos directos a Berlín. La ciudad del arte, de la guerra, de la historia, de la política, de la vida nocturna y de las bicis. Todo eso y mucho más es Berlín. La vida se reparte entre sus doce distritos: en Mitte encontrarás la mayoría de las principales atracciones de la ciudad; Charlottenburg es el lugar indicado para las compras; y Schöneberg el barrio gay. Visitas indispensables en tu lista son el Muro, la Puerta de Brandemburgo o la Catedral.
El Muro que durante años dividió en la ciudad en dos es sin duda alguna su símbolo más conocido. Y a pesar de que es protagonista de una época oscura, sus restos constituyen uno de los lugares más visitados de la ciudad. Los vuelos baratos a Berlín llegan principalmente a los aeropuertos de Tegel y Schönefeld, y desde allí tendrás un corto trayecto hasta tu destino. No desesperes en el camino, porque necesitarás reservar tus fuerzas para todo lo que tienes por ver y descubrir. El famoso Reichstag o Parlamento; la mayor galería de arte al aire libre, la East Side Gallery; el centro de Berlín, Alexanderplatz; o Palacio de Charlottenburg te llevarán por el Berlín más famoso. Si a la facilidad de encontrar vuelos económicos a Berlín le unimos el hecho de que es una de las ciudades alemanas más baratas, tendrás la combinación perfecta para una escapada inolvidable.